Uno de los grandes placeres que puede vivir un adulto es disfrutar de una degustación de vinos selectos de la región bajo el mejor escenario posible, un cielo incrustado de miles de estrellas.
Diversas bodegas de la zona nos acompañarán en estas noches con un aforo reducido, de modo que la experiencia sea más íntima y personal.
Entre cada degustación levantaremos la vista para saborear el firmamento, asomándonos a los telescopios para vivir una noche especial en la que participarán todos los sentidos.
(Consultar servicio, no disponible en algunas épocas del año). Mínimo 10 personas.